INTRODUCCIÓN
¿QUÉ ES EL SONIDO?
El sonido
es la sensación producida en el órgano del oído por medio de los movimientos
vibratorios de los cuerpos, transmitido por un medio elástico como el aire. El
término sonido es de origen latín “sonitus” que significa “ruido,
chirrido, rugido”, etcétera.
El sonido
humanamente audible consiste en ondas sonoras que se producen
cuando las oscilaciones de la presión del aire, son convertidas en ondas
mecánicas en el oído humano y percibidas por el cerebro. La propagación del
sonido es similar en los fluidos, donde el sonido toma la forma de
fluctuaciones de presión.En los cuerpos
sólidos la propagación del sonido involucra variaciones del estado tensional
del medio. El sonido se diferencia del ruido porque no
produce un malestar o un daño, sino que se mantiene en el nivel que no es
perjudicial para el oído.
IMPORTANCIA
DEL SONIDO
En
nuestra vida cotidiana, cientos de sonidos alcanzan nuestros oídos. Algunos nos
producen placer, nos gustan, pero otros nos repelen y nos provocan malestar. A
partir del oído, que es uno de nuestros cinco sentidos, somos capaces de
percibir el sonido, que es un estímulo recibido por parte de nuestro cuerpo.
Pero a su vez también estamos capacitados para generar sonido, no sólo a través
de elementos o aparatos mecánicos o electrónicos, si no naturalmente, por
ejemplo, con nuestra voz, a través de la puesta en funcionamiento de nuestras cuerdas
vocales.
El
sonido hace posible el lenguaje formal o simbólico, y por lo tanto la
comunicación de una manera muy sofisticada entre los seres humanos. Pero
el sonido también
permite al hombre adquirir información contextual o
ambiental sobre el medio en el que se halla
inmerso. Esa información abarca desde los componentes específicamente sonoros
del ambiente acústico (la “sonosfera”, es decir el conjunto de sonidos u
“objetos sonoros” característicos de un
determinado contexto) hasta sus cualidades espaciales (si es un ambiente abierto, cerrado, grande o pequeño, amoblado
o no).
CONCLUSIONES
Por
todo lo anterior, el sonido en sí tiene un impacto decisivo sobre el ser
humano. Todo el proceso de adquisición del lenguaje está fuertemente supeditado
a la posibilidad de contar con el sonido como medio de realización, ya
que el lenguaje se ha desarrollado principalmente a través de la fonación y la
audición.